domingo, 20 de enero de 2008

Los árboles cubistas de Ricardo García

Naturaleza, árboles y geometría son los principios fundamentales del último trabajo del artista granadino Ricardo García. Con un orden privilegiado de elementos, logra el equilibrio en Árboles: una colección de treinta lienzos que expone en el Centro Cultural Gran Capitán hasta el próximo 12 de febrero.
Más de un centenar de personas acudieron ayer a la inauguración de la muestra, un acto que contó con la presencia del alcalde, José Torres Hurtado, el concejal de Cultura, Juan García Montero, y el director del diario Granada Hoy Ramón Ramos, junto a decenas de artistas y personalidades del ámbito de la cultura de la ciudad, además de amigos y 'seguidores' del creador granadino.
Ricardo García, que presenta en Gran Capitán una "cuidada selección" de su obra reciente, ofreció al público que acudió a la presentación con una visita guiada para explicar la motivación y el concepto que impregna su trabajo plástico. En esta ocasión se trata de Árboles, una exposición comisariada por Bernardo Palomo, que es "fruto de una proceso digital de imágenes que el artista traslada al cuadro y desvirtualiza para obtener nuevas naturalezas".
La muestra se integra por una selección de las piezas "más significativas" y recientes del artista, en las que se ve representada la esencia y la potencia expresiva del autor. García hace un guiño al concepto del árbol desvirtuado como un aspecto expresivo. La naturaleza se convierte entonces en la base y esencia de su trabajo, ya que la utiliza como el diamante en bruto que le conduce al producto final de su obra.
El trabajo de Ricardo García supone una reinterpretación de la naturaleza, deconstruir lo construido para generar nuevas imágenes y objetos. Utilizando nuevas técnicas digitales, deconstruye fotografías, las trata informáticamente y las desnaturaliza para que le sirvan de fondo casi imperceptible. Consiste en un proceso de elaboración arduo y riguroso, en el que consigue trasladar imágenes que capta con su objetivo a un lienzo en el que sustituye los trazos y las pinceladas por elementos que redibuja en un proceso de génesis.
El artista configura en sus lienzos nuevos espacios donde genera cuadrados y cubos que dotan de tridimensionalidad a la obra. Se caracteriza por una abstracción que se escapa de la figuración y deja entrever en un juego de capas y veladuras unas tramas de pintura que llevan a una simetría desfigurada.
Los árboles constituyen en el trabajo de García el instrumento que le ha servido "como excusa" para darle un sentido geométrico a la obra. "No se trata de dibujar troncos sino de valerse de un elemento de la naturaleza, como son los árboles, para trazar líneas rectas que se cruzan y conducen a una geometría suprema que intenta acercarse al cubismo". "El árbol", explica García, "me sirve para hacer trazos anchos, tiras o bandas en el lienzo que representan la línea que recorre la superficie de la obra". El escenario natural que ha escogido como protagonista de su obra ha sido un bosque de la capital portuguesa que en esta ocasión introduce en el proceso de construcción de las creaciones de Árboles.
Otro de los elementos característicos de las pinturas de García es el pigmento que forma parte del proceso compositivo de la obra. De las tonalidades llamativas que el artista ha utilizado en trabajos anteriores ahora se puede observar un cambio en su paleta de colores. Las gamas de grises, negros, blancos y verdes toman protagonismo en sus últimas creaciones. Como apunta el comisario, "el creador presenta una serie de lienzos parcos en color que mantienen una viva intensidad en la obra". El cambio cromático, apunta el propio autor, se debe a un intento "de simplificar y limitar las posibilidades expresivas para rendir al máximo y reducir las condiciones extremas". De ahí que confiese que, "al no utilizar tantos recursos", es capaz de "decir más con menos".
El Centro Cultural Gran Capitán acoge la muestra repartida en sus dos salas de exposiciones. Según explicó Bernardo Palomo, el discurso expositivo de la obra persigue el equilibrio entre las piezas: "Los lienzos están dispuestos en las salas de manera que el espacio no se lleve el protagonismo. Asimismo, los colores han influenciado en el orden que guardan las obras". Debido a la contundencia del espacio y las dimensiones de las piezas, se han estructurado de manera que el público pueda captar la totalidad de obra sin que el espacio entorpezca en el concepto de la creación.
Treinta lienzos de distintos tamaños y sobre varios soportes componen la muestra. Algunos enmarcados y otros literalmente grapados en la pared. Media docena de las piezas alcanzan los dos metros de altura por otros dos de anchura que contrastan en la sala con obras que se remiten a la mitad de su tamaño. García acompaña las obras, que define como "creaciones abstractas con un lenguaje plástico que conduce al formalismo europeo con débitos de constructivismo", con versos y frases que les otorga personalidad. En su opinión, el carácter "visual" de los poemas es lo que "permite ilustrar la obra".
En esta ocasión ha extraído los textos del último libro de Antonio Carvajal, que además le ha dedicado un poema que se incluye en el catálogo de la exposición. Arte y poesía se dan de nuevo la mano: "Suavísimos los aires / -alma a luz más limpia-/ en verde esbelto se abren/ a flor, nido y delicia".

Muntadas: “No me invento nada, soy un observador de lo que pasa”


Antoni Muntadas, Premio Nacional de Artes Plásticas 2005, irrumpe en el panorama artístico de Granada con su última creación: Miedo/Jauf, una producción audiovisual que reflexiona sobre la utilización política del miedo. El Centro José Guerrero acoge hasta el 23 de marzo La construcción del miedo y la pérdida de lo público, una muestra que recorre treinta años de estudios que relacionan el arte con los medios de comunicación. Vídeos, instalaciones y fotografías acompañan el proyecto de su serie On Translation, en la que trata el concepto de traducción desde cuestiones culturales, lingüísticas, políticas y económicas.
–En su obra recurre a la televisión para desarrollar sus proyectos, ¿es un medio que utiliza para acercarse más al público o lo ha elegido porque es su instrumento de estudio?
–La televisión sólo es una parte de mi trabajo. Hay algo común en todos mis proyectos: su autonomía, cada uno tiene sus intenciones, límites y realizaciones. Nunca empiezo un proyecto pensando que va a ser una sesión fotográfica, una instalación o un vídeo. En un momento del proceso, emerge el medio a escoger y su decisión. Mi trabajo se caracteriza por el choice, la metodología del proyecto, elegir el medio que considero más apropiado. Coincide que en esta exposición incluyo la cinta Miedo/Jauf, un proyecto producido por el Centro Guerrero que tiene la propuesta de ser televisado, junto al anterior trabajo Miedo/Fear. Los dos vídeos se acompañan en la muestra de otros estudios relacionados con la televisión. En todo caso, no me gusta que me encasillen como un videoartista o Net Art. La televisión es un medio que a veces es observado y otras utilizado.
–Los temas sociales suelen ser una constante su obra, ¿el objetivo es despertar las conciencias?
–El artista tiene que ser testigo del tiempo que vive y transmitirlo. No me invento nada, soy un observador de lo que pasa y creo que el trabajo trata los fenómenos contemporáneos que nos toca vivir. A veces son complejos, otras veces son entramados en que hay distintas estructuras políticas, sociales y culturales. Depende del proyecto en sí, no querría generalizar, cada proyecto tiene su tratamiento. Denomino mi trabajo ‘proyecto’ porque hay que considerarlo individualmente. Pero esto no quita que luego puedan tener conexiones entre ellos, porque un proyecto lleva a otro. Como después de Miedo/Fear, se pensó que le puerta de Europa es Tarifa/Tánger empecé a trabajar la idea de hacerlo allí. Un trabajo siempre lleva a otro.
–Y el hecho de enmarcar estos proyectos en lo que llama ‘On translation’...
–He tenido distintas épocas en mi trabajo, ahora sería dificil enumerarlas, periodos de cuatro o cinco años que he dedicado a situaciones de trabajo. En la última fase que comienza en 1995 con On translation descubrí que vivimos en un mundo traducido que entendemos a través de filtros políticos, económicos, religiosos y, sobre todo, mediáticos. A veces la realidad viene interpretada de forma diversa. A partir de esa serie he realizado 35 trabajos entre los que se incluyen estos dos vídeos.
–¿Cómo cree que incide en el público obras como la reciente ‘Miedo/Jauf’ o la ya emitida ‘Miedo/Fear’?
–No se puede hablar de efectividad en el arte. Se hacen las cosas porque crees que debes hacerlo y sobre todo para un público. En el trabajo se puede percibir y tener cierto feedback, pero no sabes ni te mueves con el resultado de este trabajo para el próximo, son trabajos autónomos y su seguimiento no es el que pueda tener una campaña publicitaria o política. Los vídeos se han visto, han circulado, han pasado por televisiones y actualmente se pueden ver en el Museo Reina Sofía. Me gustaría que llegase al mayor número de personas posible.
–¿Calificaría su obra de invasiva?
–En mi opinión creo que no, este término significaría estar haciendo algo con unas cordenadas para que se vuelva populista y, esa no es mi intención. Quiero que mi obra llegue a quien está predispuesto a percibirlo y a entenderlo.
–Después de exponer en dos ocasiones en Granada, ¿se plantearía realizar algún proyecto en el futuro en esta ciudad?
–Evidentemente, creo que sí. Pero he decir que soy lento y que se tienen que dar unas situaciones adecuadas. Cada vez que visito la ciudad conozco más de ella, de sus circunstancias y su gente. Por ser un lugar donde he presentado trabajos me parece el sitio más idóneo para pensar un proyecto más adelante.
–Como artista internacional y conocedor del arte español, ¿cómo ve la creación local?
–No conozco suficiente su situación como para valorar su estado. Me parece muy interesante que haya un grado de población universitaria importante, por lo que siempre me ha parecido muy viva en este sentido. Tengo entendido que se está produciendo una gran cantidad de trabajos, que hay una notable cantera de nuevos artistas de la Facultad de Bellas Artes de Granada... Luego está el auge de los centros y las galerías... Creo que es una ciudad muy activa artísticamente.